Por ello, se alertó el nivel amarillo en función de posibles efectos -leves a moderados- en la salud, para aquellos grupos de riesgo, como niños y niñas, mayores de 65 años, y personas -en general- con enfermedades crónicas.
Recomendaciones para el cuidado personal
Debido a la coyuntura, desde la institución se recomienda evitar exponerse por tiempo prolongado al frío en exteriores. Abrigarse bien, utilizar gorro, guantes, bufanda (cubriendo principalmente nariz y boca) y calcetines gruesos. Consumir gran variedad de frutas y verduras para mejorar las defensas del cuerpo (incluye vitamina C).
Estornudar correctamente, utilizando un pañuelo desechable o cubrirse con el ángulo interno del brazo.
Generar más calor corporal mediante el movimiento (caminar, levantarse y sentarse, mover las extremidades, etcétera).
Evitar los cambios bruscos de temperatura, ya que pueden provocar enfermedades del sistema respiratorio.
Tomar mucho líquido y evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
En caso de verse afectado por el frío, no auto medicarse, consultar con un médico o dirigirse al centro de salud más cercano.
Prestar especial atención a los niños y niñas, a las personas mayores y aquellas con enfermedades crónicas.
Cómo evitar la intoxicación por monóxido de carbono
Si se utiliza estufas a gas; leña o cualquier producto que generen o provoquen calor para el
hogar, mantener siempre el ambiente ventilado.
No utilizar el horno ni las hornallas de la cocina para calefaccionar el ambiente, y encender y apagar los braseros y estufas a leña fuera de la casa.

