El Obispo Emérito (jubilado), Ricardo Faifer quien hace un par de lustros le dejo el cargo al actual obispo Adolfo Canecin revelo los pormenores y razones que lo llevaron a dejar el estado de retiro y a volver a celebrar misas y colaborar con la Diócesis de Goya.
El obispo Ricardo Faifer había explicado en su momento que se iba de Goya porque básicamente no quería que se pensara que había dos obispos conduciendo los destinos de la diócesis. Y es por eso que quiso dar un paso al costado y alejarse de Goya. Y regreso a Entre Rios. Hace más o menos 1 año retornó a Goya. Se lo vio caminando en la calle, y aunque se pensó que había venido de visitas, luego su actividad se consolido y se lo suele ver dando misas en la Catedral.
El obispo emérito Faifer reveló por qué decidió regresar a Goya. Lo dio en una entrevista que concedió al programa “Viéndonos” que se emite por canal 2 de Gigared
“Volví a Gualeguaychú que es donde me crie y trabajé como sacerdote durante muchísimos años. Ahí estuve ocho años viviendo en Catedral, San José. Me había invitado el obispo de entonces, monseñor Losano, y el párroco de Catedral. Fui a vivir allí con gente conocida”.
“El hecho de que esté jubilado no significa que uno no haga nada. Yo seguí trabajando en la pastoral, en el servicio a la gente. Era como una especie de comodín, iba de aquí y para allá. Además trabaje en el Tribunal Eclesiástico en el tema de la declaración de nulidad, es un tribunal nuevo de la Diócesis de Gualeguaychú. Estaba bien, trabajando. Pero me empezó a dar vueltas en la cabeza de tanta necesidad que tenemos en la querida Diócesis de Goya. Hay mucha necesidad de servicio pastoral. Son buenos los curas que tenemos y el obispo que tenemos. Pero el número de sacerdotes es reducido. Así que recé, lo consulté y a lo último hablé con el hermano obispo. Porque el espíritu de Dios está nos habla a través de los hermanos. En concreto me dijo, señalándome el anillo, “Ricardo, tu gente está acá”. Porque el anillo episcopal significa el desposorio del obispo con la Iglesia particular”, dijo.
Además “lo he pasado muy bien en Goya, la gente es muy buena. Además, la relación que tienen con los sacerdotes, con el obispo es notable. Y ese profundo sentido religioso de nuestro pueblo correntino. Me preguntaron si me “hallaba” y respondí “”yo me fui hallado y vuelvo hallado”.
“Volví para servir en lo que pueda y mientras pueda y me dé el cuero”.
Faifer contó que tiene 59 años de sacerdocio. Se recibió de cura cuando tenía 24 años.
Reconoció que tiene problemas en la columna y que eso lo molesta un poco. Pero aclaró que hay “otros hermanitos nuestros también tienen tantos problemas”. Ejemplificó que hace poco una catequista de Goya tuvo un accidente donde perdió una pierna. Y por eso en comparación, lo suyo no es tan importante.

