Para tener una idea: del 35,8% que ya subió el kilo vivo en Cañuelas durante el último mes, el kilo de media res lo hizo en un 22%. Es decir, todavía quedan más de 13 puntos para terminar de trasladar todo el aumento, si es que la demanda de los consumidores terminan convalidando los nuevos precios, al menos en el corto plazo.
En el caso del pollo, ahí también hay una fuerte suba en el precio, pero inferior a lo que pasó con la carne vacuna. El kilo a la salida de las granjas se encareció 4,5% en lo que va de este mes, pero en las últimas cuatro semanas acumula un alza del 20%, por debajo de lo que sucede con la carne vacuna.
Responde Andrés Costamagna, productor y directivo de la Sociedad Rural: «El precio tiene piso pero no tiene techo. Si es por efecto maíz, el aumento debería ser un 40 %, pero si va seguir a la inflación debería alcanzar a un 60 %. Veremos qué pasa en las próximas horas. Si mañana entra poco a Cañuelas, es probable que tengamos más tensiones todavía», dijo.
A pocas horas de las elecciones Primarias, la inflación se acelera en forma sensible, sobre todo en el rubro de los alimentos. Un primer impacto se vincula directamente con las últimas medidas tomadas por el ministro, como el encarecimiento de las importaciones y el dólar diferencial de $340 para las exportaciones de maíz.
De acuerdo al relevamiento de Eco Go, la consultora dirigida por Marina Dal Poggetto y que semanalmente monitorea la evolución de los precios, la inflación de la última semana marcó un nuevo pico.
La suba promedio estuvo en el 2,8%, más de un punto por encima de la inflación de la semana anterior, que fue del 1,7%. Incluso por arriba del 1,4% de la primera semana de julio, que es la que se debe cotejar para evitar la influencia de la estacionalidad.
Fuente: Ipro.

