La fécula de mandioca no es el único producto cuyo precio se fue por las nubes, los comerciantes comentan que el huevo también subió mucho. Además, otros de los ingredientes que se necesitan como la leche, margarina o manteca y queso, los cuales todos generan un presupuesto final elevado y por lo cual los empresarios se ven obligados a cambiar los montos de forma seguida.
Hace aproximadamente 7 meses, falta en Corrientes la falta de fécula de mandioca que junto a la suba de otros insumos impacta en la escalada ende de la suba de precios notoria en los precios del chipá en Corrientes. En Goya, 1 kilo de ese alimento típico puede escalar a más de 2000 pesos.
Los comerciantes, como Gladis Farizano aseguran que cada vez es más difícil conseguir esta materia prima y que los proveedores de Misiones no dan abasto. “Estamos ante una escases de mandioca, no solo por la sequía sino porque las empresas no están vendiendo, la tienen en stock y la mandan a Paraguay, toda una serie de cosas que ocurren en nuestro país y nos quedamos sin insumos para nosotros es muy caro en este momento”, dijo la fabricante artesanal de chipá.
DE LUJO
“Es lo que vengo diciendo, el chipa es un artículo de lujo porque no paran de subir los insumos y es como que la gente tiene menos acceso, en si el secreto para mi nunca baje de la calidad, no cambie ninguno de los productos que uso y por ahí resigno la ganancia para que no sea tan caro y la gente pueda comerlo”.
“Por ahí trato de ser prudente con las subas, no es que yo aumento a cada rato. Justo hoy miraban nuevos costos. Hace unos días, aumentaron los lácteos, la fécula que está difícil de conseguir el kilo está a 900 pesos y justo miraba costos. El kilo cobró, los congelados, a 1500 pesos. Vengo con el precio y hoy recibí y voy a seguir igual. Antes tenía una oferta pero la saqué por cuestión de costos, pero el horneado está a 2000 pesos el kilo. No son precios económicos. En un segundo se come y en un instante gastaste dos mil pesos”, dijo Gladis Farizano.
UNA INCERTIDUMBRE
“Pero hay una incertidumbre. Como le debe pasar a todo el mundo, lo mío es súper artesanal y el trabajo en familia, no es que tengo personal como para decir que mis costos son otros. Pienso que es un emprendimiento familiar y apuesto a la venta de empanadas; tartas o pastas, es decir que busco otras alternativas porque el chipa lo está haciendo mucha gente”, dijo.
“Es cuestión de ir a buscar el queso más barato o que te puede cambiar el gusto en estos tiempos. Tampoco sabemos qué traen los quesos por ahí. No sé si los rebajarán con algo. Yo tengo un buen proveedor que vengo trabajando hace muchos años con él. Sigo con el mismo queso, todo igual”, explicó.

