De esta manera, destacó que «el consumo interno está muy quieto. Estamos nivelando los 35 kilos, 34 kilos y medio en los últimos dos meses y se sigue desinflando».
Según Alberto, está situación se da producto de «no porque la carne esté cara, sino porque la plata en todos los rubros no le alcanza. No le alcanza a las personas para comprar la carne».
«No te piden un kilo, medio kilo, te piden 200 pesos, 300 pesos. O sea, vos le tenés que cortar la milanesa de acuerdo a la plata que tiene el cliente, no de acuerdo al kilaje que pueda llevar», sostuvo.
En este sentido, se refirió sobre posibles aumentos y afirmó que «está retrasado el valor en alrededor de un 10, un 12% con respecto a la inflación, pero tampoco el carnicero puede cambiar los precios porque el consumo ha caído muchísimo».
«Cuando la industria cárnica comienza a congelar la costilla y el vacío, sobre todo la costilla, es porque se está vendiendo mucho menos del consumo interno», explicó el empresario.
Respecto a la exportación cárnica, expresó que «seguimos con los precios sugeridos y no se ampliaron los cupos de exportación, seguimos con los mismos cupos de hace 2 años».
Por lo tanto, «la industria va a comenzar a quedarse con esto, va a comenzar a comprar menos hacienda al productor, el productor no va a saber dónde colocar su hacienda y las carnicerías también van a tener que ingeniarse en suplementar con otro tipo de carne», agregó.

