En comedores comunitarios de Rosario y Granadero Baigorria, inventaron los “Chorilentas” debido a la fuerte inflación del país. Según detallaron los encargados de estos lugares, cuando hay mercadería suficiente llegan a cocinar cerca de 500 porciones para los vecinos que se acercan a comer.
«Lo hacemos en repudio a lo que está pasando. Este gobierno nos ilusionó con salir adelante y con llenar las heladeras. Hoy las heladeras están vacías y no se puede comer porque no se puede comprar. No queremos salir a la calle y marchar como lo hacíamos antes porque hay una interna política a la que no queremos sumarnos», expresó Walter Vallejos, referente de la organización Luchadores Independientes Organizados.

