Según se pudo saber a última hora del lunes, las diferentes entidades fueron informadas de la decisión del Ejecutivo nacional, advirtiendo que se deberá aguardar la publicación en el Boletín Oficial para su concreción.
El ajuste sería de casi 200 pesos en la garrafa de 10 kilogramos en la planta distribuidora y estima que el mes próximo podría darse una nueva actualización.
Se advirtió que será el precio máximo permitido en lugares específicos, por lo que en la reventa o delivery tendrán un costo según lo regule el mercado, entre operadores.
Una vez que se notifique de manera pública, seguramente se arbitrarán los medios necesarios para que se cumpla.
UNA MÁS
De acuerdo con lo que se difundió en algunos medios nacionales, se trataría del tercer mes consecutivo con aumento, y además en abril se registraría otro más del 8 por ciento.
«Responde a un cronograma que ya estaba estipulado», dijo Ricardo Azar, presidente de Cámara de Operadores y Distribuidores de Gas Licuado, y agregó que pese a esto «el precio está muy atrasado aún».
En comunicación telefónica con el Grupo de Medios TVO, Azar dejó en claro que hay un cronograma de aumentos que ya se estipuló el año pasado, donde las subas son las siguientes: 10 por ciento en enero, 10 por ciento en febrero, 10 por ciento en marzo y 8 por ciento en abril.
De todas maneras, reconoció que el precio está «muy atrasado» y que «si nosotros aplicáramos la fórmula de aumentos que corresponde, una garrafa de 10 kilogramos debería costar 3.000 pesos. Entendemos que las subas constituyen un golpe al bolsillo de la gente y por eso se dan de manera escalonada».

